González y Noboa reeditan la batalla política en Ecuador entre socialismo y empresa

Cuando en 2006 Rafael Correa se enfrentó en la segunda vuelta electoral por la Presidencia del Ecuador al empresario más adinerado del país, Álvaro Noboa Pontón, sus estrategas plantearon la campaña como una lucha entre lo pasado y lo nuevo; entre el capital y la sociedad. Proveniente de la academia y con buena estampa, Correa se alzó con la victoria, dejando a Noboa como símbolo de lo caduco. Diecisiete años después, el hijo del empresario Daniel Noboa Azín, de 35 años, reivindica lo nuevo, lo distinto. Y Luisa González, de 45 años, militante del movimiento correísta Revolución Ciudadana (RC5), al socialismo del siglo XXI que los ecuatorianos no quieren de vuelta.

Estos resultados inesperados, por la presencia de Noboa, se dice fueron determinados por el asesinato del candidato del movimiento Construye, Fernando Villavicencio, quien durante años denunció la corrupción de la década correísta en el poder. Su muerte habría incidido para que González no ganase en una sola vuelta como coreaban seguros sus simpatizantes, hasta antes del magnicidio. En medio de la dolorosa deriva que tuvo la campaña, las denuncias hechas por Christian Zurita, quien remplazó al candidato abatido, más unos vídeos del propio Villavicencio en los que hablaba de los negocios de la familia Topic con algunos municipios del país, habrían sacado a Topic de la final, en favor de Daniel Noboa.

Noboa ha sido la sorpresa en el país, porque en su paso por la Asamblea Nacional, donde presidió la Comisión Económica, tuvo una discreta participación, pero hizo noticia al visitar Moscú, en plena guerra, junto a un puñado de asambleístas a los que, se dice, invitó para promover inversiones rusas en Ecuador.

Los estrategas y analistas encuentran otras razones para esta final que tendrá un desenlace el 15 de octubre, fecha fijada para la segunda vuelta. «No ataca, no insulta, es alguien que genera tranquilidad; le comparan con su padre y es más perspicaz», asegura a ABC Antonio Ricaurte, uno de los pocos investigadores y analistas que, junto a Francis Romero, director de Click Research, vieron llegar a Noboa desde días atrás de las elecciones como el seguro ganador junto a González. Con los resultados dados, surgen nuevas y distintas interrogantes, que aluden a qué posibilidades tienen de recoger los apoyos que tuvieron los otros candidatos para sumar lo suficiente para alzarse con la victoria final, y allí está el dilema.

En este escenario, los observadores consideran que Luisa González no tendría mucho más por conquistar, al haber conseguido el voto duro de sus adherentes y que es similar al de elecciones pasadas del 2021. Eso sí, no falta quien diga que quizá podría sumar algunos de los respaldos que tuvo Jan Topic, sobre todo de ciertos sectores del socialcristianismo, aunque todos coincide que será improbable los del partido orgánicamente. Coinciden también que para ganar la segunda vuelta será decisivos los votos de Christian Zurita, ubicado en tercer lugar en las elecciones, que son votos anticorreístas puros y duros, debido a su posición combativa de siempre, junto a Fernando Villavicencio. Y porque en la Asamblea Nacional contarán con un importante bloque de diputados, decisivos para aprobar o rechazar cualquier ley. Así, muchos miran la campaña de la segunda vuelta como el clivaje correísta versus anticorreístas.

El silencio de los perdedores

Mientras asesores y consultores rearman sus estrategias, todos recuerdan que la campaña de Luisa apelaba a la nostalgia en el que miraba obras inexistentes que hablaba de un pasado glorioso, y que en una suerte de negación permanente no escuchaba sobre la corrupción denunciada; mientras que Daniel Noboa ofrecía dar seguridad, aunque sin mencionar cómo, pero aludía al agro, a las semillas e inversiones para reducir costos.

Tras los comicios, los ecuatorianos han respirado tranquilos por la jornada de calma que se vivió el domingo y reconocen que tuvo una participación más allá de lo previsto, puesto que el 86,26% de los empadronados acudió a las urnas a votar. Los ecuatorianos vencieron el miedo y apostaron por la democracia.

Tras los comicios, los ecuatorianos han respirado tranquilos por la jornada de calma que se vivió el domingo

Esa misma apuesta valiente frente a la inseguridad esperan ahora de quienes perdieron las elecciones y que, hasta la fecha, no se han pronunciado respecto de cuál será su decisión frente a dos opciones, sabiendo los peligros que atormentan al Ecuador. Otto Sonnenholzner, que fue el primero en aceptar su derrota y felicitar a los ganadores, nada a dicho de qué pedirá a sus seguidores de cara a la segunda vuelta; también esperan que Xavier Hervas, agroexportador, que hace dos años quedó en cuarto y fue una sorpresa política, y hoy es al ocupar el penúltimo lugar, diga a quién apostará. También hay expectativas en saber cómo se pronunciará Yaku Pérez, el candidato que juntó a todas las izquierdas en el movimiento Claro que se puede, pero tuvo una estrepitosa caída al lograr menos del 5%, cuando en 2021 fue tercero, con 17%, y estuvo a punto de pasar a la segunda vuelta. Eso sí, todos reconocen que está en las antípodas de correísmo, a tal punto que, cuando en las pasadas elecciones se enfrentaron Guillermo Lasso y Andrés Araúz, cuando le preguntaron a quién apoyaría, dijo: «prefiero a un banquero que a un ladrón».

Denken Sie schließlich daran, dass jedes Ende einen neuen Anfang mit sich bringt. Mögen wir uns zum Abschluss dieses Artikels über die gewonnenen Erkenntnisse, gewonnenen Erkenntnisse und künftigen Möglichkeiten freuen. Lassen Sie uns gemeinsam mit Mut und Optimismus voranschreiten, denn die Reise geht weiter und unser Potenzial kennt keine Grenzen. easttribun

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